a
Revista Digital Hacemos  /  Somos

El 27 de marzo celebramos el Día Mundial del Teatro, una iniciativa impulsada por el ITI, que hace unos años también se celebra en Chile. Pero claro, no todo es color de rosas, en este día también vale la pena visibilizar temas y dinámicas del teatro que muchas veces están presentes y no son discutidos.

Fuimos a ver “Pulmones” al Teatro Oriente en el marco del festival Santiago a Mil 2017, esta es la obra más reciente del director Álvaro Viguera junto a la productora The Cow Company a partir del texto del dramaturgo inglés Duncan MacMillan.

Fuimos a ver “El Purgatorio”, el trabajo más reciente del Colectivo Teatral Momentos (CTM), una obra que busca cuestionar la el sistema educacional mediante una particular historia. El purgatorio estará con funciones en el Taller Siglo XX Yolanda Hurtado hasta el 27 de noviembre.

Entre los ánimos futboleros y el viernes chico, seguimos hablando de artes escénicas. Hablamos de la programación de Santiago a mil 2017, la Ley Ricardo Larraín y la medida de Evelyn Matthei para evitar los ruidos molestos en Providencia. Además #fuimosaver “La trágica agonía del pájaro azul” de Teatro La niña horrible. 

Fuimos a ver “Numancia” en Centro GAM bajo la dirección de los hermanos Ibarra, quienes toman el clásico de Cervantes y lo convierten en un musical interpretado por un coro “ciudadano”.

Fuimos al Teatro Camilo Henríquez a ver “Conejo”, una obra que, entre luces LED y velos italianos, nos muestra la historia de un joven que busca su identidad en los márgenes de la ciudad. Aquí la crítica.

Fuimos a ver No sé cómo lo hacían en la época de Jane Austen, una obra que intenta reflexionar sobre el amor y desamor.

Fuimos a Matucana 100 a ver el estreno del montaje “Temblor, un solo para dos actrices”, una puesta en escena que es resultado del trabajo de dos compañías participantes del Santiago Off 2016.

Fuimos a ver “Queridos compatriotas” a la Sala Agustín Siré en el DETUCH, dirigida por José Manuel Gatica, la obra se presenta como teatro sonoro.