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Dark(2): una reversión excedida a las interrogantes de un emblema

Del taller de crítica teatral realizado durante enero de este año en conjunto con el Festival Internacional Santiago Off y la participación de Jóvenes Críticos GAM, salieron una serie de ejercicios de escritura crítica que hoy compartimos con nuestros lectores. Acá Bastián del Campo escribe sobre “Dark” de Colectivo Zoológico.

 

Por Bastián del Campo

 

La última pieza dramática del Colectivo Zoológico se presenta en el emblemático Teatro Camilo Henríquez, en la primera de sus dos funciones dentro del marco del festival internacional Santiago Off.

En el instante en el cual el espectador entra a la sala donde se presenta el montaje, uno rápidamente se notifica del rompimiento de la cuarta pared. Los personajes reciben al público de forma afable, dirigiéndose a la audiencia con histrionismo y creando una atmósfera lo suficientemente amena como para sentirse atraído en la sala del teatro mencionado.

Y entonces comienza. Cinco actores. Un personaje buscando ser reversionado. Desde elementos referentes a Santa Juana de los mataderos (Bertolt Brecht, 1931) se presenta a Juana Dark, una desmantelada Juana de Arco, pero esta vez en un ambiente tan acogedor como diferente e incógnito, con aires de ingenuidad e idealismo, características que trascienden todo el tiempo en la puesta en escena. Una línea dramática que con simples ejercicios experimentales y cinematográficos nos narra la vida de una mujer y cuatro hombres que recrean la vida de la honorada mujer apellidada Dark en un documental.

En cuanto a la dirección, se puede destacar el orden temporal en el cual se presentan los hechos, al término uno realmente se lleva más de una sorpresa debido a esta catadura, pues la disposición de los hechos se presenta de forma aleatoria. Otro aspecto a considerar es la metateatralidad utilizada, la cual consigue sorprender y opera como forma de distención hacia la audiencia, ya que hasta que esta no se presenta, los hechos mantienen un matiz de suspenso y son un tanto rígidos.

De todos modos, pienso que si el orden comparecido se llegara a justificar le otorgaría más ritmo a ciertos episodios intermediarios. Al abarcar muchas temáticas ninguna se lleva a cabo completamente, dejando incompleto el objetivo final del montaje, y es que si ese propósito estuviera intencionado, no hay modo en que se logre justificar. Más adelante me centraré en los focos.

Refiriéndome a los personajes, tenemos a la protagonista: Juana Dark (representada por quien en esta ocasión reemplaza a Viviana Nass), quien evidentemente presenta una particular ingenuidad en su forma de ser. Pretende cambiar la historia de una manera radical, y considera que la realización de este documental tiene que ser “tan espontánea como la vida misma”. Critica al sistema, al estilo de vida, y a la vida misma. Tiene un mundo interno bien complejo, con varias capas tridimensionales, pero que sigue un ritmo un tanto lineal, ya que la actriz no enfatiza en los matices y su energía es bastante monótona, aunque domina su inocencia y sus circunstancias dadas.

Su objetivo es poder “hacer algo”, algo que trascienda, y querer hacerlo sin errores a pesar de que nunca antes ha hecho nada por ella ni por nadie. Es justamente eso lo interesante del personaje, además de que experimenta con la incredulidad.

Cuando el espectador no sabe cuándo es el actor o cuándo es el personaje interpretando, en esta oportunidad es donde se intensifica el drama, pues las perspectivas de ambos se superponen. Técnicamente hablando, se maneja lo que es la conciencia pos representacional. Los personajes especulan, inventan y desarrollan sus vidas en torno a una celebridad histórica y a la recreación de la vida de la misma, confrontándose a su propio poder, ahondando en ellos mismos a partir de meditaciones generadas a partir del contexto creativo en el cual se insertan. Esta confrontación pareciera trascender hasta llegar al sentido total de sus vidas.

La línea dramática en mi perspectiva se desarrolla constantemente con el tópico de la codicia del ser humano. El hecho de imaginar lo importante que los personajes son para alguien que ha sido recalcado por la crónica… esa es una de las críticas más llamativas. Se inventan sus roles para sobrevivir, colocando temas sobre la mesa como la debilidad del héroe o la susceptibilidad del que se hace el fuerte e impetuoso.

En la interpretación, creo necesario destacar la espontaneidad con la que se juega. Hay mucha teatralidad, pero también hay verdad. Otro índice a sopesar es la bondadosa articulación que tanto agradece siempre el espectador para sentir la conexión; el guión se percibe sin dificultades incluso en momentos de catarsis (momentos que exigen apresuramiento en la forma de expresión de los personajes).

En cuanto a corporalidad siguen la línea del teatro realista, lo cual no se inmiscuye. Vocalmente hay un trabajo notable. Una vez mencionado el aspecto de la articulación, vale decir que la proyección y apoyo vocal se anotan igualmente en un registro eficiente.

Aunque a veces mucha estética hacía perder el norte. Al haber muchos focos el espectador se pierde de ciertos objetivos trascendentales. También me da la sensación de que la referencia histórica, en este caso Juana de Arco, es una idea que recae en lo decorativo, una idea carente de fundamentación en ciertas escenas. Si bien el colectivo se caracteriza por presentar un sinfín de preguntas a los espectadores acerca del rol de ciertos personajes en la sociedad, en este caso me parece que hay ocasiones en las que los focos múltiples opacan el entendimiento de la trama, no dando paso a una reflexión intrépida.

El uso del espacio escénico se me hacía un tanto incómodo. Los actores colisionaban entre ellos, y si bien el escenario era pequeño, en momentos en los cuales se encontraban los cinco intérpretes en él, se podría haber diseñado una planta de movimiento un poco más afinada. El dispositivo escenográfico es ameno, pero a la vez lleno de alegorías. Incorpora elementos audiovisuales y sonoros. En ciertos momentos es otro protagonista más, al igual que el video mapping que está siempre en escena, quien desempeña la labor de refregarnos en la cara lo asiduos que estamos al registro como tal. Considero que la sala de teatro, eso sí, no era apropiada, gran parte de la audiencia no podía ver todo desde ciertos lugares.

El decorado y los diferentes elementos escénicos esparcidos por el escenario están llenos de simbolismos, los cuales sirven de inspiración para la recreación de la vida del personaje en cuestión, y por ende para el propio entendimiento del espectador, pero con un uso más apropiado de los puntos focales se justificarían más. A veces en el texto habían muchas pausas. Una cantidad menor de ellas hubiera estado más acorde en alguno que otro momento, en donde encontramos carencia de ritmo.

Tanto la música como la vestimenta e iluminación son elementos sencillos, llenos de sutilezas; no obstante cumplen con su función dentro del contexto en el que comparece el drama.

Ya hacia el final de la puesta en escena, hubiera esperado un enfoque diferente, cuando se comenzaban a deslumbrar contenidos importantes para remover dudas.

Condensando esta valoración, considero que hay un buen trabajo de investigación y una sugestiva reversión de los hechos. Es evidente la indagación en textos brechtianos como Santa Juana de los Mataderos, que ayuda a conseguir un nuevo origen y a plantear una nueva esencia y reflexiona concepciones íntimas de un personaje histórico como Juana de Arco, quien este año cumpliría 587 años de historia, pero meditando con precisión estuve de acuerdo con elementales perspectivas que fueron entregadas en el montaje a través de críticas de todo tipo hacia la sociedad en la cual estamos insertos, jugando constantemente con la realidad, la ficción y poniendo en duda el rol del ser humano en la sociedad. Nunca ha sido trabajo fácil reconstituir nada, menos un personaje alegórico, pero generalmente hay mucha vacilación de conceptos y de contenido. Toda esa investigación no lleva a un lugar certero, y en adición, no favorece la saturación de recursos escénicos ni el uso del espacio escénico, sin plantas de movimientos eficaces en muchas oportunidades, así como tampoco el lugar físico donde se presenta la creación.

Jóvenes Críticos GAM es un grupo de jóvenes entre los 19 y 23 años que expresa su punto de vista en torno a las artes escénicas, a través de diferentes formatos como lo son la escritura de crítica y la gestión de contenidos para su sitio web www.jovenescriticos.cl. El año 2018 gracias a la alianza con Santiago Off, cubrieron la programación del Festival y participaron de los talleres de crítica de Omar Valiño y Sebastián Pérez.

Te invitamos a leer sus críticas en www.gam.cl , www.santiagooff.com y www.revistahiedra.cl

Obra vista en enero de 2018.

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